Antes de preguntarse cómo debe resolverse un asunto, el abogado necesita responder una cuestión previa: ¿a quién representa realmente y puede actuar en su favor con lealtad, confidencialidad e independencia? Los conflictos de interés suelen imaginarse de manera demasiado estrecha. No aparecen únicamente cuando un abogado pretende representar simultáneamente a las dos partes de un litigio.
