La implementación del Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares (CNPCyF) representa una de las transformaciones más importantes de la justicia mexicana en las últimas décadas. El tránsito hacia procedimientos predominantemente orales pretende fortalecer la inmediación judicial, la contradicción, la concentración procesal y la calidad de las decisiones jurisdiccionales. Sin embargo, la oralidad también plantea
