Los litigios contemporáneos ya no dependen únicamente de contratos impresos, testimonios o documentos físicos. Una parte creciente de la evidencia se encuentra en: El problema, por tanto, ha dejado de ser solamente encontrar un documento. Ahora debemos saber cómo preservarlo, cómo localizarlo dentro de enormes volúmenes de información, cómo revisar su contexto y cómo demostrar que
