Feminicidios:
la violencia letal contra las mujeres en México
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Por Mercedes Carbonell Peláez
Este 8 de marzo, junto a otras miles de mujeres salimos a marchar en la Ciudad de México para exigir justicia y un alto a la violencia de género. Al mismo tiempo, en muchas otras ciudades del país, las calles se llenaron de una ola de colores verde y morado. Una marea que clamaba justicia y exigía el respeto a nuestros derechos. Derechos que no son sólo de las mujeres, sino derechos humanos: la dignidad básica, el trato igualitario, la no discriminación y una vida libre de violencia. Una vida libre de violencia, ya sea ejercida por el Estado, por nuestras familias y por la sociedad en general.
Las cifras recuerdan con crudeza por qué seguimos marchando. De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), en 2025 se registraron 2,795 mujeres asesinadas de forma violenta en México. De esos casos, 721 se clasificaron como feminicidio, mientras que el resto se categorizó como homicidio doloso. En promedio, esto significa que más de siete mujeres son asesinadas cada día en el país (SESNSP, 2025).
Los datos disponibles para 2026 tampoco ofrecen señales alentadoras. Aunque el SESNSP sólo cuenta hasta ahora con cifras correspondientes al primer mes del año, los registros muestran que 21 entidades federativas reportaron feminicidios durante enero, 53 en total. Sinaloa encabeza la lista con siete casos, lo que representa alrededor del 13 % del total nacional, seguido por Ciudad de México con cinco y Tamaulipas con cuatro. Chiapas, Durango, Jalisco, Estado de México, Morelos, Nuevo León y Veracruz registraron tres feminicidios cada uno. Chihuahua, Guerrero, Puebla, Querétaro y Sonora reportaron dos, mientras que Coahuila, Guanajuato, Michoacán, Nayarit, Oaxaca y San Luis Potosí registraron un caso cada uno (SESNSP, 2026).
Estas cifras muestran con claridad que los feminicidios no son hechos aislados ni excepcionales. Son la expresión más extrema de un problema estructural.
Muchas veces, además, el feminicidio está precedido por otras formas de violencia que ocurren dentro del propio núcleo familiar. De acuerdo con el mismo reporte del SESNSP, tan sólo en enero de 2026 se registraron 18,812 casos de violencia familiar en el país. La Ciudad de México concentró 2,365 casos; el Estado de México 2,017; Guanajuato 1,223 y Baja California 1,203. Tan sólo estas cuatro entidades acumulan 36 % de los registros nacionales. Les siguen Coahuila con 1,003 casos; Jalisco con 931; Chihuahua con 905 y Puebla con 848. En conjunto, las cifras en todo el país equivalen a más de 606 casos de violencia familiar cada día en México (SESNSP, 2026). Y estas cifras son sólo del primer mes del año
Además, la violencia contra las mujeres no se limita a la violencia letal ni a la violencia en el hogar. Otra expresión dolorosa es la desaparición de mujeres y niñas. De acuerdo con el Informe Nacional de Personas Desaparecidas 2025, durante ese año 29,259 mujeres fueron reportadas como desaparecidas en México, lo que equivale a ocho mujeres al día (Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia, 2025).
Si bien es cierto que un aumento en la incidencia delictiva no siempre debe interpretarse automáticamente como una señal negativa —pues en algunos casos puede reflejar una mayor disposición a denunciar y, por lo tanto, una reducción de la llamada cifra negra—, en este contexto la lectura parece distinta. La falta de una articulación efectiva entre instituciones, así como la ausencia de estrategias integrales y de coordinación interinstitucional para prevenir y atender la violencia de género, sugiere que el incremento en los registros no necesariamente responde a una mayor denuncia, sino que puede estar reflejando una expansión real del fenómeno y de las distintas formas en que se manifiesta la violencia contra las mujeres.
Ante estas cifras surge una pregunta inevitable: ¿Qué está haciendo el Estado para verdaderamente proteger a las mujeres?
Hasta que estas cosas cambien —hasta que podamos salir a la calle sin miedo a desaparecer, a ser acosadas, a ser violadas o a ser asesinadas— seguiremos ocupando las calles. Seguiremos marchando, gritando y exigiendo justicia. Porque mientras la violencia siga siendo parte de nuestra cotidianidad, las calles seguirán siendo uno de nuestros espacios de resistencia.
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Referencias
Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia. (2025). Informe nacional de personas desaparecidas 2025. https://imdhd.org/redlupa/informes-y-analisis/informes-nacionales/informe-nacional-de-personas-desaparecidas-2025/
Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. (2025). Histórico de víctimas de delitos del fuero común. Gobierno de México. https://www.gob.mx/sesnsp/documentos/historico-de-victimas-y-unidades-robadas
Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. (2026). Incidencia delictiva del fuero común 2026. Gobierno de México. https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/1058530/RNID-Delitos-2026_ene26.pdf