Una parte esencial del trabajo de los abogados consiste en ejercer el criterio profesional. Las normas rara vez proporcionan respuestas automáticas para todos los casos. Es necesario interpretar hechos, valorar pruebas, estimar riesgos, comparar alternativas y anticipar posibles consecuencias. Esa necesidad de interpretación explica por qué dos abogados pueden formular recomendaciones diferentes frente a un
