Más allá del liderazgo y la comunicación:
habilidades blandas que realmente te diferencien
Parte 3
1er Congreso Nacional sobre Razonamiento Probatorio
Ofrece herramientas claras para estructurar hechos, aplicar estándares probatorios, construir teorías del caso y motivar decisiones jurídicas con base en la prueba.
Por Mercedes Carbonell Peláez
¿Qué elementos distinguen a una persona como un profesionista de excelencia frente a un profesionista promedio? Sin duda, se trata de una pregunta compleja, que puede abordarse desde distintas aristas y cuya respuesta podría derivar en una lista casi infinita. Aun así, es posible identificar dos grandes componentes que suelen marcar la diferencia: las habilidades duras y las habilidades blandas.
Las habilidades duras se refieren al componente técnico del perfil profesional. Estas suelen ser más fáciles de identificar y de desarrollar, ya que están estrechamente vinculadas con procesos formales de formación: la licenciatura que elegimos, los estudios de posgrado, las especialidades o los cursos de actualización que realizamos para adquirir nuevos conocimientos o mantenernos al día en nuestra disciplina.
En contraste, las habilidades blandas no siempre son tan fáciles de adquirir. No existen, necesariamente, cursos o clases que permitan desarrollarlas por completo. En muchos casos, su fortalecimiento depende de qué tanto las ejercitamos en la práctica y de cómo enfrentamos —y resolvemos— las situaciones cotidianas de nuestro entorno laboral. Precisamente por ello, estas habilidades pueden convertirse en un factor diferenciador clave frente a otros perfiles con una formación técnica igualmente sólida.
Desde el Centro Carbonell consideramos fundamental visibilizar aquellas habilidades que pueden distinguir a una persona como un profesionista de excelencia. En ediciones anteriores hemos abordado competencias como la gestión de la incertidumbre, el pensamiento modular, la adaptabilidad, la autoconciencia, la proactividad y la resiliencia.[1] En otra entrega profundizamos en habilidades como la escucha activa, la gestión del tiempo y la energía, la capacidad de aprendizaje continuo, la colaboración efectiva, la capacidad de síntesis y la tolerancia a la frustración.[2] En esta ocasión, te compartimos seis habilidades blandas adicionales que resultan especialmente relevantes en el mundo profesional:
Comunicación asertiva
Este tipo de comunicación va más allá de transmitir información de manera oral o escrita. La comunicación asertiva implica tener claridad sobre el mensaje central y expresarlo de forma directa, respetuosa y oportuna. Es una habilidad clave para construir relaciones profesionales sólidas y, sobre todo, para prevenir y resolver conflictos de manera positiva.
Toma de decisiones informadas
En muchos contextos profesionales existe presión por decidir rápido, lo que puede llevarnos a hacerlo sin analizar adecuadamente la información disponible. La toma de decisiones informadas supone la capacidad de no apresurarse innecesariamente y tomar el tiempo necesario para evaluar las condiciones bajo las cuales se decide, considerar alternativas, analizar riesgos, prever formas de mitigarlos y anticipar posibles consecuencias, tanto positivas como negativas. No implica contar con información perfecta, sino hacer el mejor uso posible de la información disponible.
Negociación
Esta habilidad permite alcanzar acuerdos equilibrados a través la defensa de nuestros intereses y la comprensión de los intereses de la otra parte. Más allá de contextos contractuales, la negociación es relevante en escenarios laborales como para el establecimiento de plazos de entregas, la distribución de cargas de trabajo o la definición de prioridades dentro de un proyecto.
Capacidad de dar y recibir retroalimentación
Saber ofrecer retroalimentación clara, útil y respetuosa es fundamental en puestos de liderazgo y supervisión, ya que permite identificar áreas de oportunidad y trabajar con los equipos para corregirlas. Pero esta habilidad no se agota en emitir comentarios: también implica aprender a recibirlos sin defensividad, asumiéndolos como insumos valiosos para la mejora profesional. La retroalimentación puede provenir no sólo de superiores jerárquicos, sino también de pares o de personas a nuestro cargo.
Resolución de problemas
Consiste en la capacidad para identificar con claridad un problema, analizar y entender sus causas, generar alternativas viables y seleccionar solución más adecuada. Esto implica evitar respuestas impulsivas como el pánico o la parálisis ante la dificultad, y requiere una combinación de habilidades como la proactividad, el análisis estratégico y la toma de decisiones oportuna.
Pensamiento estratégico
El pensamiento estratégico no se centra en resolver un problema específico e inmediato, sino en comprender el rumbo general de la acción profesional. Implica la capacidad de interpretar el contexto en el que se toman decisiones, identificar patrones y anticipar escenarios futuros. Una persona con pensamiento estratégico es capaz de alinear sus acciones cotidianas con objetivos de mediano y largo plazo, priorizando aquellas decisiones que generan mayor impacto y sostenibilidad, incluso cuando los resultados no son inmediatos.
Conclusión
Las habilidades blandas no son accesorios del perfil profesional ni competencias “deseables” en abstracto: son herramientas estratégicas que influyen directamente en la calidad del trabajo, en la forma en que se construyen relaciones profesionales y en la trayectoria laboral de largo plazo. En un entorno donde la formación técnica suele ser similar entre perfiles, el verdadero factor diferenciador radica en cómo se toman decisiones, cómo se comunica, cómo se colabora y cómo se piensa estratégicamente el propio ejercicio profesional. Apostar por el desarrollo consciente de estas habilidades es, en última instancia, una inversión en excelencia profesional.
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[1] https://centrocarbonell.online/2025/03/29/mas-alla-del-liderazgo-y-la-comunicacion-habilidades-blandas-que-realmente-te-diferencien/
[2] https://centrocarbonell.online/2025/08/19/mas-alla-del-liderazgo-y-la-comunicacion-habilidades-blandas-que-realmente-te-diferencien-pt-2/