Inteligencia artificial y su impacto jurídico
Diplomado en Inteligencia Artificial para la Práctica Legal
Te ofrece más que una introducción: te brinda una metodología probada para usar la IA como aliada en la práctica jurídica, sin improvisación, sin riesgo y sin perder el control de tu razonamiento profesional.
Por Mercedes Carbonell Peláez
Hay quienes sostienen que la incorporación de la inteligencia artificial (IA) en el mundo laboral provocará el eventual reemplazo de muchas personas cuyas tareas podrían ser automatizadas. Aunque este temor es comprensible y válido, parte de un enfoque equivocado. La IA no implica la desaparición del trabajo, sino su metamorfosis. En este nuevo escenario, el verdadero factor diferenciador será la capacidad de cada persona para aprovecharla estratégicamente: esa será la ventaja competitiva.
No existe una definición única y cerrada de inteligencia artificial, pues sus herramientas pueden realizar una amplia variedad de tareas y producir resultados muy distintos. No obstante, una aproximación útil es entenderla como sistemas informáticos que pueden realizar tareas complejas que normalmente requieren habilidades humanas, como razonar, tomar decisiones, crear, etc. (NASA, 2024).
Integrar la IA a nuestras habilidades y a nuestros espacios de trabajo no sólo nos vuelve más competitivos, sino que incrementa de manera comprobada la productividad. Un estudio publicado en la revista Harvard Business Review (2023) muestra que incorporar la IA en tareas profesionales reduce significativamente el tiempo invertido en actividades clave, permite hacer más en menos tiempo y mejora la calidad del trabajo. En este experimento, quienes utilizaron IA completaron, en promedio, 12.2% más tareas, lo hicieron 25.1% más rápido y produjeron resultados más de un 40% superiores en calidad, en comparación con el grupo de control.
¿Cómo puede aplicarse en el derecho?
Es fundamental precisar que la IA potencia nuestras capacidades, pero no las sustituye. Sin revisión ni supervisión humana, puede cometer errores o generar información inexacta. Dicho esto, su uso puede fortalecer diversas actividades jurídicas, entre ellas:
- Redacción de textos legales: Elaboración y apoyo en la redacción de diversos documentos. Por ejemplo:
- Redacción inicial o mejora de contratos civiles, mercantiles o laborales.Elaboración de minutas de acuerdos, oficios, informes legales o memorandos internos.Generación de versiones preliminares de escritos de demanda, contestaciones, amparos o alegatos.Ajuste de textos a requisitos formales (estructura, plazos, citas normativas).
- Creación de modelos estandarizados (contratos tipo, avisos de privacidad, formatos de consentimiento).
- Síntesis y resumen: Capacidad para condensar jurisprudencia, opiniones legales o pruebas complejas. Por ejemplo:
- Preparación de resúmenes ejecutivos de sentencias (p. ej., Suprema Corte de Justicia de la Nación, Corte Interamericana, Tribunal Europeo de Derechos Humanos).Síntesis de versiones públicas de expedientes.Elaboración de fichas jurisprudenciales y cuadros comparativos entre criterios.Resumen de dictámenes técnicos o periciales en lenguaje para no especialistas.
- Generación de puntos ejecutivos para presentaciones ante clientes o autoridades.
- Razonamiento asistido: Aplicación de lógica jurídica para construir, analizar o refutar argumentos. Por ejemplo:
- Identificación de posibles contraargumentos a escritos de la contraparte.Simulación de contrainterrogatorio según teoría del caso.Detección lagunas, incoherencias o riesgos argumentativos en estrategias procesales.Exploración de enfoques doctrinales o constitucionales alternativos.
- Modelación de escenarios hipotéticos para evaluar estrategias.
- Traducción jurídica: Gestión y adaptación de documentos legales en múltiples idiomas. Por ejemplo:
- Traducción de contratos, opiniones legales, poderes, anexos o políticas de cumplimiento. Ajuste de conceptos jurídicos entre sistemas legales distintos. Traducciones estandarizadas para procesos internacionales o arbitraje. Conversión de términos técnicos a equivalentes funcionales en otro idioma.
- Traducción paralela que conserve estructura y referencias normativas.
- Generalización: Aplicación de patrones y aprendizajes previos a nuevos contextos, más allá de la repetición. Por ejemplo:
- Propuesta de marcos regulatorios basados en comparaciones internacionales.Adaptación de contratos a nuevas figuras o modelos de negocio.Transferencia de principios de compliance a sectores recientemente regulados.
- Generación de propuestas innovadoras con base en tendencias jurisprudenciales
- Gestión y administración de despachos jurídicos: Optimización de procesos internos, gestión de equipos y fortalecimiento administrativo. Por ejemplo:
- Automatización de flujos de trabajo (asignación de asuntos, seguimiento de plazos, control de entregables).Análisis de carga de trabajo para distribuir casos o proyectos de manera eficiente.Diseño de descripciones de puestos, matrices de responsabilidades y procesos de onboarding para personal nuevo.
- Diseño de políticas internas.
La IA no reemplaza al derecho ni a quienes lo ejercen. Usada con criterio y supervisión, es una ventaja estratégica cuyo límite está en nuestra creatividad.
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Referencias
Dell’Acqua, F., McFowland III, E., Mollick, E. R., Lifshitz-Assaf, H., Kellogg, K. C., Rajendran, S., Krayer, L., Candelon, F., & Lakhani, K. R. (2023). Navigating the jagged technological frontier: Field experimental evidence of the effects of AI on knowledge worker productivity and quality (Working Paper No. 24-013). Harvard Business School. https://www.hbs.edu/faculty/Pages/item.aspx?num=64700
National Aeronautics and Space Administration. (2024, May 13). What is artificial intelligence? https://www.nasa.gov/what-is-artificial-intelligence/