El divorcio incausado es una de las transformaciones más importantes del derecho familiar contemporáneo. Su aparición modificó profundamente la forma de entender la ruptura matrimonial, porque eliminó la necesidad de demostrar una causa específica para disolver el vínculo. Antes, el divorcio solía estar asociado a la prueba de conductas reprochables: adulterio, abandono, violencia, separación prolongada
