5 películas para entender el impacto del derecho
Parte 1
Reto 30 Días: Potencia tus Habilidades Blandas en la Abogacía
Ahora es momento de trabajar en ti. Participa en el reto de habilidades blandas del Centro Carbonell y conviértete en un abogado que inspira, comunica, lidera y resuelve. La abogacía del futuro empieza contigo.
Por Mercedes Carbonell Peláez
Aprendemos de muchas formas. Como personas dedicadas al derecho, este aprendizaje suele ser a través de libros, clases, conferencias, análisis de sentencias y práctica profesional. Pero el aprendizaje no debe limitarse al aula o a la lectura técnica. También podemos aprender —y mucho— a través del cine.
Las películas pueden mostrarnos cómo se vive la injusticia, cuáles son los fallos de los ordenamientos jurídicos en la práctica y qué papel pueden jugar las y los abogados en medio de conflictos reales. El cine es un gran instrumento para conocer otras realidades y explorar el impacto que puede tener la abogacía en la vida de las personas cuando se ejerce con convicción.
A continuación, comparto cinco películas que toda jurista debe ver:
1. El juicio de Núremberg (1961, dir. Stanley Kramer)
Esta obra clásica del cine revive los juicios a jueces del régimen nazi tras la Segunda Guerra Mundial. A través del caso ficticio del juez Ernst Janning, se abordan dilemas sobre la legitimidad del derecho para realizar actos que atentan contra la dignidad humana y la diferencia entre lo formalmente válido y lo realmente justo. Nos hacen reflexionar sobre la relación entre legalidad y justicia, así como sobre el uso del derecho como instrumento de opresión cuando únicamente se considera la forma y no el fondo.
La cinta también plantea la pregunta sobre la responsabilidad de las personas según sus conocimientos, posición de poder o capacidad de influencia en la toma de decisiones: ¿hasta qué punto fueron moralmente responsables al dejar que las injusticias pasaran teniendo conciencia de sus implicaciones? ¿Qué papel juega el silencio institucional? Finalmente, la película aborda la importancia de la reconstrucción de la memoria histórica y la reconciliación. Un punto fundamental es reconocer los hechos, como un paso para sanar las heridas de la sociedad, y la necesidad de la construcción de mecanismos que ayuden a evitarlos en el futuro.
2. Erin Brockovich, una mujer audaz (2001, dir. Steven Soderbergh)
Esta película narra la historia real de Erin Brockovich, una mujer sin formación legal formal que, trabajando en una pequeña firma, descubre un caso de contaminación de aguas subterráneas para el consumo humano por parte de una empresa energética. Su investigación llevó a uno de los litigios ambientales más importantes de la historia en Estados Unidos.
En un país como México, donde el derecho de daños aún se encuentra en consolidación y donde los problemas medio ambientales forman parte de la realidad cotidiana, esta película es un excelente ejemplo del poder que tiene la organización social para exigir responsabilidad legal por afectaciones colectivas. Erin no litiga, pero sí investiga, conecta a las víctimas y moviliza recursos legales para que el daño no quede impune. En ese sentido, nos recuerda que el derecho necesita estar al servicio de la comunidad. Además, la película nos hace pensar en los costos humanos y sociales de una industrialización sin límites ni controles ambientales.
3. La voz de la igualdad (2018, dir. Mimi Leder)
Esta película narra los primeros años de la carrera de Ruth Bader Ginsburg, antes de convertirse en jueza de la Corte Suprema de los Estados Unidos. A través de uno de sus primeros casos, muestra cómo logró sentar precedentes en materia de discriminación de género, defendiendo a hombres que eran discriminados por no ajustarse a los roles tradicionales de género.
La película también plantea una reflexión importante sobre la representación en los espacios de poder y toma de decisiones. La lucha de Ginsburg era también por ocupar un lugar desde el cual cambiar el marco jurídico. Esto es una invitación a pensar que el derecho no es nuestro: quiénes hacen el derecho y para quiénes lo hacen importa.
4. El juicio de los 7 de Chicago (2020, dir. Aaron Sorkin)
Basada en hechos reales, esta película dramatiza el juicio de siete activistas acusados de conspiración tras las protestas contra la guerra de Vietnam en la Convención Nacional Demócrata de 1968. Más que un retrato del sistema penal de la época, muestra cómo la justicia puede manipularse con fines políticos.
Los acusados enfrentan un proceso marcado por la figura del juez Julius Hoffman, cuya actitud parcial y prejuicios raciales se reflejan en la negación sistemática de derechos procesales. La película evidencia así el enorme peso de la persona juzgadora: sus decisiones pueden ser garantes de derechos fundamentales o, por el contrario, instrumentos para vulnerarlos.
Al mismo tiempo, deja ver que la corrupción y el abuso de poder no sólo afectan a quienes son procesados, sino que también erosionan la confianza social en sus gobernantes y en el propio sistema. Cuando las instituciones dejan de ser imparciales, transparentes y capaces de responder a la ciudadanía, se debilita la legitimidad del Estado
5. ¿Cuánto vale la vida? (Worth, 2021, dir. Sara Colangelo)
Basada en hechos reales, esta película sigue al abogado Kenneth Feinberg, quien tuvo la tarea de administrar el fondo de compensación para las víctimas del atentado del 11 de septiembre en Estados Unidos. El filme plantea una pregunta compleja: ¿cómo se calcula, en términos legales, el valor de una vida humana?
El enfoque de la película invita a reflexionar sobre los límites del derecho cuando debe responder a una tragedia colectiva. También permite abordar el concepto de reparación integral del daño, no como una suma de dinero, sino como un proceso que reconozca el sufrimiento, restituya dignidad y brinde algún tipo de cierre emocional y simbólico.
Reflexión final
Las películas pueden ser un gran complemento en el estudio del derecho porque muestran los retos políticos, sociales y económicos que hemos enfrentado en diferentes momentos, y cómo se han abordado desde la práctica jurídica. Verlas es un ejercicio que nos ayuda a reflexionar sobre nuestros propios ordenamientos jurídicos, sus límites y las tareas pendientes para hacerlos más justos y efectivos. Por eso, les dejo con esta invitación: elijan una película de la lista, prepárense unas palomitas, dejen que las injusticias retratadas les enojen, inspírense en las luchas que presentan y pensemos juntos en lo que aún nos queda por hacer.