Introducción Los sistemas jurídicos contemporáneos enfrentan una crisis estructural marcada por la sobrecarga de los tribunales, la lentitud de los procesos y la insatisfacción de los ciudadanos frente a la justicia formal. Ante este escenario, los medios alternativos de solución de controversias (MASC) han emergido como mecanismos complementarios —y en muchos casos preferentes— para gestionar
