La materia familiar ocupa un lugar singular dentro del sistema de justicia civil. A diferencia de otros ámbitos del litigio, las controversias familiares no se agotan en la defensa de intereses patrimoniales o contractuales, sino que involucran directamente derechos fundamentales, relaciones personales continuadas y, con frecuencia, la situación jurídica de niñas, niños y adolescentes. Por
